necesito del silencio de la ermita jalbegada de blanco, con su zocalo añil y sus maderas en el tejado...

de esa fuente que en silencio nunca deja de saltar ,gota tras gota, en un eterno bailar

del olor de madera y cesped recien cortado, del silencio que se escapa a traves de las pampas...

del olor dulzon de las viñas, y el trinar de los vencejos y los gorriones.. peleandose por alcanzar las uvas maduras...

no es poema, sólo pensamientos que acechan tras la ventana.